nuestra historia

Juan Montes López
Juan Montes López

En el municipio de Bailén se haya una finca de olivos única en el mundo, llamada La Extremeña, dedicada al cultivo y obtención de la variedad Corniche Real La inquietud de Juan Montes López por indagar en tiempos pasados le llevó a la búsqueda de otras alternativas para el campo. Tras años de investigación, logró realizar 2400 injertos de Corniche Real, cuya variedad introdujeron en la península los senadores romanos y se encontraba desaparecida desde el siglo XV.

 

El tiempo ha dado como resultado una pequeña empresa semiartesanal y familiar, con una producción limitada que controla todos los pasos necesarios para que un fruto tan delicado llegue en exelentes condiciones al mercado. La Ibérica es productora, entamadora y envasadora de variedades de aceitunas como Corniche Real, Gordal Granadina y Pico Limón, por lo que dirige todos los pasos necesarios que van desde la producción y recogida de cosecha, hasta la propia elaboración y posterior venta.

 

Todo ello hace que La Ibérica sea la explotadora de su propia cosecha, y ella misma sea la que dirija y autogestione su fruto. La conjunción de esta obra hace que las aceitunas La Ibérica sean perfectas para su mesa, así como para la más alta gastronomía de nuestro país.

El olivo

 

En nuestra finca La Extremeña cultivamos olivos de las variedades Corniche Real, Gordal Granadina, Pico Limón y Corniche Gordal. Nuestra empresa, semiartesanal y familiar, se ocupa de que nuestros olivos se encuentren en las mejores condiciones siempre desde el máximo respeto al medio ambiente.

 

Tras largos años de investigación, Juan Montes López logró realizar 2400 injertos de Corniche Real, cuya variedad introdujeron en la península los senadores romanos, y se encontraba desaparecida desde el siglo XV. Después de un largo y costoso tiempo, por fin comenzaron a brotar las primeras yemas, inquietudes en forma de vida o ilusión.

 

Teniendo un riguroso respeto al medio ambiente, tenemos ubicadas en la finca más de 150 trampas para atrapar y controlar solo los únicos insectos perjudiciales al desarrollo y producción de nuestra aceituna sin destruir los insectos beneficiosos. Asimismo, la poda del olivo, realizada por manos expertas en la mejor época del año, es minuciosa y precisa porque de ahí depende nuestra excelente cosecha. A finales de abril oxigenamos la tierra, triturándola junto con la vegetación para nutrirla ante la llegada del caluroso verano de Bailén.

Finca La Extremeña

La finca La Extremeña es el epicentro de nuestra actividad, y además es donde se ubica nuestra fábrica. En ella cultivamos, recogemos, elaboramos y envasamos nuestros productos. Está ubicada en las inmediaciones de la Autovía de Andalucía a su paso por Bailén (Jaén).